Musique

lunes, 28 de octubre de 2013

¡Hace algo!

Hacer algo, es fácil de decir.  Cuando se tiene ánimo puedo hacer miles de cosas, la verdad nunca he sido una persona de hacer muchas cosas, y creo que eso es por culpa quizás de mis padres, que me criaron sosegada, siempre al ritmo lento de la vida. Nunca sentí aliento de algún deseo que quisiera hacer, porque realmente no tenía muchos deseos, recuerdo que quería tocar violín, recién a los 20 y tantos logré hacerlo, por un tiempo, la situación económica en ésa época lo permitió, pero habían cosas más simples que quise hacer y no podía porque no me lo permitían, como salir, caminar por las calles, tener un perro, salir de vacaciones etc., y hoy por hoy soy un adulto fome, que no le dan ganas de hacer algo por la vida, más que lamentarse por su miserable vida. O quizás es la depresión.
Ayer pensaba, cuándo será el día en que esta maldita sensación de angustia, pesar, culpabilidad y hasta tristeza abandonará mi alma, recuerdo sentirla desde que tenía como 10 años, y hoy a mis 25 sigue acá, me miré en el espejo y noté que mi vida es un asco, tengo canas por la soledad, quizás por la amargura que he tenido que tragar en silencio, porque nunca se me ha permitido expresar mis sentimientos, y es sólo acá donde puedo hacerlo, pero nadie los lee, nadie los percibe, nadie sabe que existen. 
Muchas veces he querido que mis padres, hermanos y quizás mis amigos supieran qué siento, pero, de qué serviría, la única vez que me atreví a medias a decirlos, mis padres se avalanzaron sobre mí haciendo cuestionamientos estúpidos de ¿porqué te sientes depresiva?, ¡tu no puedes estarlo, eres normal y se te da todo lo que necesitas y que quieres! - lo que necesitas dicen -. Mis amigos, lo escucharon y jamás me preguntaron de nuevo, quizás porque no creyeron, quizás por que no les importó. Mi hermano se enfureció, y nunca más me hablo del tema. Mi pololo se le olvida, a veces se lo recuerdo y me mira con cara de "sale adelante, tú puedes" - pero qué pasa cuando nadie sabe sinceramente qué pasa dentro de tí, si ya no existe fuerza si quiera para levantarte, y las pocas energías las ocupas en sonreír a la gente que te rodea-. 

Es super fácil criticar y decir ¡hace algo, no sacas nada quedándote ahí! ,  ¡después te quiero ver, no quiero que te quejes!, porque es difícil preguntar si quieres hablar, salir y desahogarte, o sólo decir "¿cómo te sientes hoy, estás con ánimo de conversar?", creo que al fin de cuentas mi gran problema es pasar el 75% de mi vida en soledad sin tener con quien hablar más que conmigo, y con mis personas imaginarias, con quienes creo una realidad deseada, en que tengo amigos que se preocupan por mí, un pololo que me ama de verdad y está siempre, unos hermanos que sinceramente se preocupan, que no preguntan como estas por compromiso, y unos padres que me entienden, recuerdo la última vez en que fuí feliz, tenía como 5 años, tenia amigos y una vida típica. Recuerdo el episodio más triste de mi infancia, el mirar a través de una reja cómo jugaban los otros niños, y preguntarme porqué a mi no me venían a buscar a jugar, tenía 6 años.

En fin, creo que eso es todo. Seguiré metida en mi mente, en mis libros y películas que son la única salida en que puedo imaginar que las cosas son mejores, en que puedo decir "algún día iré ahí y haré eso", "algún día alguien me dira esto", por ahora sólo me queda seguir llorando con cada cuadro de película, y cada hoja en un libro, ya que en mi vida, la vida pasa por encima, y yo no logro alcanzarla, pero al menos me queda el sueño, que es ahí cuando encuentro el consuelo de no ser consciente de mi sentimiento de angustia.

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